Frase de Henry Miller

Henry Miller: Solo hay una cosa que tiene para mí un interes vital, y es recoger todo lo que se deja fuera de los libros.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Mada Alderete Vincent: La hembra te da permiso:

Hacía tiempo que no sabía nada de la poeta Mada Alderete Vincent (autora del impresionante La casa de la llave) y esta semana, semana de auténticas sorpresas, recibí por correo su último poemario hasta la fecha, que ha publicado Ediciones Baile del Sol, y que lleva un título de lo más sugerente: La hembra te da permiso, y del que te dejo con 3 poemas:












Gracias, Mada.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Heterogéneos: Poemario colectivo: Versos sueltos:

Bueno: Heterogéneos, la antología, editada de manera impecable, como todos sus libros, por Ediciones Escalera, y coordinada por el poeta Eduardo Boix y por un servidor, parece ser que ya anda por los anaqueles de las librerías, al módico precio de 16 euros y pico...

La imagen de la cubierta es obra de mi bro Ángel Muñoz.

Y dentro, los poemas, cuatro por cabeza, de 61 poetas nacidos entre 1970 y 1987.

Ante la imposibilidad de subir un poema por autor, he decidido subir versos sueltos de cada uno de ellos, siguiendo el orden en que aparecen en el libro:


Kirmen Uribe (1970): Mientras tanto dame la mano, decía,/no quiero promesas, no quiero disculpas,/tan sólo un gesto de amor.

Juan Pinilla (1970): Cuánto te echaré de menos/Cuando vuelvas a mí/ya tan sólo en el recuerdo.

María Villa (1971): Quizás  siempre ha sido/el momento/de mis cicatrices.

Gsús Bonilla (1971): para los caprichosos: pétalos de rosas,/para nosotros:/verde desasosiego y/hojas de esperanza.

David Mayor (1972): Las personas son otras/cuando las cambiamos de sitio

José Ángel Barrueco (1972): y así sé lo que es el amor:/que ella me quiera/a pesar de mis defectos.

Pablo García Casado (1972): Es un hombre que camina solo por el barrio (...) Es un hombre a la espera de noticias, que ha salido de casa porque necesita pensar, pensar en algo.

Marcos Canteli (1974): magisterio: que la escritura sana/cuando incorpora sombras

Miriam Reyes (1974): La tierra prometida es cosa de otros./Para nosotros la arena:/un paisaje que cambia con el tiempo.

David Mardaras (1974): ¿Realmente creíste-pudiste ser tan ingenuo- que/serías libre por siempre?

Estíbaliz Espinosa (1974): En 20 segundos se corta vuestro cordón umbilical./Muere alguien de un tiro en la sien./Es muchísimo tiempo encerrado en poco tiempo.

Alberto Lema (1975): Un nombre para lo nuestro/será un nombre para los otros.

Carmen Camacho (1976): Cae la luna, otra noche más/por la rendija de las tragaperras.

Joaquín Juan Peñalva (1976): Bienvenida al lugar/donde se cumplen los sueños;

Ausías Navarro Millet (1976): latir de pala/noches/de pico y empeño oscuro

Antonio Díez (1976): no te das cuenta/de que tu vida/es la alfombra de tus superiores/una muesca en el revólver de un banquero

Safrika (1976): hay sueños que o los dejas escapar/o dejan de serlo

Nuria Mezquita (1976): Y no hay suspiros ni voces que arrimen el hombro/para que el tiempo mejore o se haga menos denso.

Antonio G. Villarán (1976): Siempre he sido luchador,/por eso entiendo a veces/el gesto desesperado/de arrojar la toalla,

Yolanda Castaño (1977): Responsabilizarme de mi cuerpo,/dar la cara por la mía.

Gonzalo Escarpa (1977): Solo se ven dos ojos que dicen/"tiene daño".

Ángel Muñoz (1977): No encuentra otra forma mejor/en la que tirar el tiempo./Eso o adivinar rostros perdidos/allá en Colombia.

Isabel García Mellado (1977): y llegamos a tocar el aire que respiran/esos que aún no hemos llegado a ser/pero que avanzan hacia nosotros

Pablo Texón (1977): que no haya más refugio que tu brazo/que las noches nunca sean largas/ni frías ni vacías

Ana Vega (1977): Murmurando jadeos que se recuerdan/para sobrevivir/entre estas paredes/que un día bautizamos juntos.

Óscar Aguado (1977): si te aplastara un tren te salvaría/porque soñé cruzar las vías de tu mano

Andrés Neuman (1977): Te enseñaré a leer fuera del aula/y llegada la hora quiero que escribas "mar"/sobre los azulejos del pasillo.

Luis Bagué Quílez (1977): He pasado la noche/conversando conmigo y con las sombras/que surcan las paredes de mi cuarto,

Marcus Versus (1978): se puede desmontar en dos minutos la cabeza de un suicida en potencia/hacerle frenar las cicatrices de la vida y sentarle junto a un olmo

María Couceiro Fernández (1978): Vamos a ir abriendo puertas./Venga!/Con los puños!

Juan Andrés García Román (1979): El primer rey era deforme;/nació con una protuberancia sobre el cráneo que llamaron corona,/pero esa deformidad le confirió mucho poder.

Mario Crespo (1979): deseas/salir de tu cárcel/y respirar este aire contaminado/que a mí me sobra

Robert Albert (1979): Me corté los dedos/para dejar caer al suelo/tus caricias de mi cabeza.

Nacho Montoto (1979): Su cuerpo desmembrado: maldita metralla./Los periódicos: muertos de papel.

Déborah Vukusic (1979): nunca más salvaré personas/que no deben ser salvadas

José Daniel García (1979): A su paso,/las raíces del amor/crujen como una silla/desvencijada.

Eduardo Boix (1980): Había aprendido a ser la niña mala. La dueña del filo doble de la navaja. La reina del lado oscuro.

Arturo Méndez Cons (1980): Todo lo que en fin/mientras miro hacia otro lado me dice/que empezará a llover cuando te marches

Javier Das (1980): Creo que si lo pienso/nunca he visto una estrella/fugaz.

Lluis Pons Mora (1980): Te echo de menos como a aquel árbo que estaba/como a los niños perdidos,/como al caballo el guerrero.

Julieta Viñas Arjona (1980): Nuestros cuerpos calientes,/dentro,/fuera la noche helada/entre las casas.

Alberto García-Teresa (1980): Aquí, en la fila del banco,/con la mirada absorta en la ventanilla,/comprendes que tu vida es sólo un número

Ignacio Escuín (1981): Dime que conoces la noche americana/la del flexo encendido quemándote la vista, esa versión muy nuestra/de la noche que muestran los films de Holywood.

Alejandra Vanessa (1981): El esponjita estaba tan deprimido/que se mudó a un local sin aire y/lo secó el desamor.

Alicia García Núñez (1981): Voy a inventarme un infierno/y te voy a dejar dentro.

Carmen Beltrán Falces (1981): El niño que fuimos aún vive/pero el anciano que hemos de ser/ya comienza a reclamar su espacio.

Laura Pérez Manzano (1982): Así que para no tropezarnos en/el mismo espacio, he aprendido a trepar hasta el techo y ensayo/ruidos incongruentes frente al espejo que puedan darte miedo.

Hasier Larretxea (1982): Una cristalera/puede separar/la manera de vivir.

Vanessa Díez Tari (1982): Afronta los hechos,/sola,/recompón/los pedazos de ti.

Eduardo Fariña Poveda (1982): es menester lloriquear y actuar como un estúpido niño malcriado/para que de una buena vez te atiendan y largarse

Ana Patricia Moya (1983): Sólo me queda confiar en mis piernas porque son las únicas que me permiten caminar...

Pablo López Carballo (1983): Volarán los pájaros/sin ramas. Pájaros, en definitva/como poemas, en vuelo.

David Refoyo Aguiar (1983): le digo a la enfermera, ¿sabes cuál es el secreto?/tratar a las personas como personas/y no como enfermos.

Sofía Castañón (1983): A los niños raros del colegio,/los de las mismas ganas de soñar,/cobardes ante el cuero de los deportes,/se los querría al crecer. Se nos querría.

Javier Pascual Ramírez (1983): Tanto esfuerzo,/tanto,/y no sé andar/sin cogerte la mano.

Antonio Huerta (1984): Podría permanecer junto a tu sombra/hasta el final de mis días,/viendo como amanece tu cuerpo desnudo

Ben Clark (1984): y no hace falta/decírtelo de nuevo pero sí:/yo te amo por encima de nosotros.

Elena Medel (1985): Y digo que este poema es Irène Némirovsky/lo mismo que yo soy Finlandia en 1918/y tú eres un corazón más en un mundo vacío.

Martín Mosteiro Espina (1985): en la constancia oportuna/en la poesía que cominza/con el verbo por delante.

Almudena Vidorreta (1986): y me dirá al oído que niña, descansa,/pronto dejará de llover.

Javi Gato (1987): Aprietas tu mano contra la mía/Y me pides que crea en lo que palpita bajo tu piel.


Gracias a Ediciones Escalera, a Ángel Muñoz, a Eduardo Boix, a los 61 poetas y, por supuesto, a aquellos lectores que se hagan con el poemario...

viernes, 11 de noviembre de 2011

Los ojos:

Ya sé que dije en el anterior post que en el próximo hablaría del poemario colectivo Heterogéneos, pero... El caso es que desde hoy hasta el 18 de diciembre, en el teatro Fernán Gómez, en Madrid, se representa la función Los ojos (melodrama telúrico), en la que actúa Violeta Pérez (Princesas, El patio de mi cárcel...):



Dirige: Pablo Messiez.

Ayudante de dirección: Alicia Calot.

Diseño gráfico y fotos: Javier Naval.

Prensa: Cult Proyect y Teatro Fernán Gómez.

Producción: Teatro Fernán Gómez.

Con: Fernanda Orazi, Marianela Pensado, Violeta Pérez y Óscar Velado.





miércoles, 9 de noviembre de 2011

Jack Kerouac: Tristessa:

Mi historia con esta novela mejicana de Jack Kerrouac se remonta tiempo atrás. Se da el caso que hace tiempo, cuando andaba mejor de pelas, vi en la web de Iberlibro que había una edición sudamericana y la pedí. Y me fascinó. Pero más adelante hice un change con mi brother Vicente Muñoz Álvarez, beat donde los haya, y a cambio de Tristessa Vic me pasó Valor y miedo, un libro de relatos de otro grande: Arturo Barea... Sin embargo, siempre tuve ganas de volver a hacerme con un ejemplar de Tristessa... Y bueno, Ediciones Escalera, que ya me ha proporcionado grandes alegrías con otros dos libros de Kerouac: Satori en París y Pic, acaba de editarla en una edición que yo calificaría, califico, de auténtico lujo, ya que esta edición viene con unas magníficas ilustraciones de Daniel Orviz, responsable, además, de otra de las sorpresas de este libro: un impresionante desplegable que por sí solo ya justifica gastarse los 16 euros con 20 céntimos que cuesta esta novela, imprescindible en la biblioteca de cualquier lector que se precie de tal.

Tristessa es una historia de amor imposible entre Jack Kerouac y Tristessa, una yonqui mejicana. Un amor puro, se podría decir, ya que Jack nunca se lo hace con Tristessa. Una historia de amor en la que Kerouac despliega algo que nunca ha de faltar en una historia por dura que sea: Compasión: Piedad: Ternura... Además, por estas páginas desfila el mismísimo William Burroughs, más la pobreza, y la miseria, y la alegría, de las gentes más desfavorecidas de la sociedad mejicana...

Ahora, desde aquí, espero que el próximo año, por estas fechas, Ediciones Escalera edite otra novela de Kerouac, y si es así nada me gustaría más que la elegida fuera una novela que no está traducida al castellano en ningún país de habla hispana (que yo sepa) y me refiero a Maggie Cassidy...

Solo me queda darle las gracias a los editores de Ediciones Escalera, Dani & Talia, por su labor, impecable, e impagable, de rescate de novelas de Kerouac que o bien no habían sido nunca traducidas en castellano o bien lo habían sido en ediciones muy difíciles de encontrar...

Gracias.












Y en el próximo post, otra novedad de Ediciones Escalera en la que estoy directamente implicado, como co-antólogo: Heterogéneos. Poemario colectivo...

lunes, 7 de noviembre de 2011

Robert Stone: Recordando los sesenta:

En estos tiempos de vacas flacas, me doy cuenta de que, en realidad, no tengo ningún derecho a quejarme, soy afortunado: Tengo amigos: Amigos de verdad: Amigos como Lucas, que en las páginas de este libro de Robert Stone encontró referencias sobre Neal Cassady y se acordó de que Neal es uno de mis referentes, y entonces Lucas no se lo pensó dos veces: me llamó por teléfono y me dijo que me  enviaba el libro por correo... Y así lo hizo... Y bueno, terminé ayer de leerlo y he de decir que si bien el estilo de Robert Stone no me  entusiasma, las anécdotas e historias que cuenta en este libro sí lo han hecho: entusiasmarme. Sobre todo las que hacen referencia a la estancia de Robert en París y a las referentes a Ken Kesey & Neal Cassady & su autobús mágico.


Gracias, Lucas, hermano.









De Kerouac espero hablar en el próximo post: esta mañana me llegó Tristessa, editado primorosamente por Ediciones Escalera, con traducción de Daniel Ortiz Peñate, y unas ilustraciones cojonudas más un impresionante  desplegable en el interior a cargo de Dani Orviz , todo un lujo... pero ya digo: de Keouac y su Tristessa hablaré en el próximo post... 




miércoles, 2 de noviembre de 2011

Antonio Orihuela: Todo el mundo está en otro lugar:

Siempre lo he dicho: la poesía de altura no necesita palabra alguna: basta con leerla... Eso sucede con la poesía de Antonio Orihuela: cualquier palabra se queda corto ante la calidad, la potencia de sus poemas... Solo, quizá, una reflexión: es una puta pena que la gente haga más caso de la palabra de los políticos y otros seres de parecido pelaje que de la palabra comprometida de poetas del calibre de Antonio Orihuela y más en las actuales circunstancias en que políticos y banqueros nos están dando por el culo a base de bien... En resumen: Todo el mundo está en otro lugar, excepto donde debe estar... 









Nota: Ángela es la hija de Antonio Orihuela, y tiene, si la memoria no me falla, once años (o está a punto de cumplirlos).


lunes, 31 de octubre de 2011

Pedro Pietri: Obituario puertorriqueño:

Creo que en todos los blogs que he tenido hasta la fecha, he subido este impresionante poema del poeta puertorriqueño Pedro Pietri, así que lo subo también a este blog: