GRACIAS x 3
Frase de Henry Miller
Henry Miller: Solo hay una cosa que tiene para mí un interes vital, y es recoger todo lo que se deja fuera de los libros.
domingo, 11 de marzo de 2012
sábado, 10 de marzo de 2012
jueves, 8 de marzo de 2012
Georgia Douglas Johnson: Lucille Clifton: Linda Pastan:
Georgia Douglas Johnson
GEORGIA DOUGLAS JOHNsON: EL CORAZÓN DE UNA MUJER:
El corazón de una mujer sale con el amanecer,
como un ave solitaria, en blando vuelo, con impaciencia,
lejos sobre las torres y los valles de la vida vaga
para suscitar esos ecos que el corazón llama hogar.
El corazón de una mujer vuelve con la noche,
y entra en alguna extraña jaula de esponsales,
y trata de olvidar que soñó con las estrellas,
mientras se rompe, se rompe, se rompe contra
los barrotes que la amparan.
Lucille Clifton
LUCILLE CLIFTON: CABALLO LOCO DA UN NOMBRE A SU HIJA:
cantad los nombres de las mujeres cantad
los poderosos nombres de las mujeres cantad
a Mujer Búfalo Blanco que trajo la pipa
a Mujer Búfalo Negro y a Chal Negro
cantad los nombres de las mujeres cantad
el poder del nombre en las mujeres cantad
el nombre que he reservado para mi hija cantad
su nombre a ls cuerdas y a los cestos y
el halcón rabirrojo tomará su nombre y
cantará su poder a Wakan Tanka cantad
el nombre de mi hija cantad ella es
Le Tienen Miedo.
Linda Pastan
LINDA PASTAN: ÉTICA:
Hace muchos años en clase de ética
nuestro profesor nos preguntaba cada otoño:
¿si se prendiera el fuego en un museo
qué es lo que salvaríais, una pintura de Rembrandt
o una anciana a la que de todos modos
no iban a quedarle muchos años de vida? Impacientes en las duras sillas
nos preocupaban poco los cuadros o la vejez,
optábamos un año por la vida, al siguiente por el arte
y siempre con poco entusiasmo. A veces
la mujer adoptaba el rostro de mi abuela
dejando por una vez la cocina para recorrer
algún museo inhóspito y solo a medias imaginado.
Un año, creyendo ser ingeniosa, respondí
¿por qué no dejar que decida la anciana?
Linda, explicó el profesor, evita
la carga de la responsabilidad.
Este otoño, casi anciana yo misma,
estoy en un museo real
frente a un verdadero Rembrandt. Dentro del marco
los colores son más oscuros que el otoño,
más oscuros aún que el invierno- los ocres de la tierra,
aunque los elementos más brillantes arden
a través del lienzo. Ahora sé que la mujer,
la pintura y la estación son casi una sola cosa
y todas más allá de la salvación de los niños.
miércoles, 7 de marzo de 2012
Bukowski Club: Antología poética (2): Jorge Espina, Antonio Rigo e Isabel García Mellado:
JORGE ESPINA: EL CURA DE MI PARROQUIA:
El cura de mi parroquia
habla de la crisis desde el púlpito,
habla del frío, del hambre, habla de la solidaridad.
El cura de mi parroquia reprende al gobierno,
increpa a los feligreses y nos mira con gesto inquisidor.
Él escucha nuestros pecados, imparte penitencias,
pero solo Dios perdona.
Él es un hombre justo que predica la austeridad
y no comprende nuestro gozo con el mal.
El cura de mi parroquia
pide cuatro mil euros para comprarle otro manto a la Virgen.
La Virgen ya tiene dos.
Un manto de cuatro mil euros.
Su hijo desnudo en la cruz,
la contempla con ojos incrédulos.
ANTONIO RIGO:
¿Cuánto tiempo ha pasado?
Una vez que nos duchamos juntos
pusiste tu mano en mi cadera.
Aún la noto.
A veces es todo lo que tengo.
Ese vértigo azul.
ISABEL GARCÍA MELLADO:
apareció el señor lleno de tiestos
caminando lento como crecen las hojas,
con su olor a tierra húmeda
y toda esa sabiduría
que había ido plantando en macetitas
para que dieran fruto,
el mar sembrado de almendras en el fondo
y aquel sonido salvaje de ballenas blancas
hambrientas de libertades,
una jauría de niños hechos de cobre
corriendo de un lado a otro
como coros de monedas
que chocan alegremente y sin conciencia,
o esta mujer de ojos enormes
que lo observa todo desde su piel oscura
y que todo lo enciende
con un corazón rojo lleno de luces
las cuevas siempre crecen
cuando llueve fuera,
y fuera siempre hay un camino
que lleva a alguna parte.
martes, 6 de marzo de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














